El recorrido comienza en la histórica Plaza Jan Palach, frente al imponente Rudolfinum y junto a la estatua de Antonín Dvořák, uno de los grandes compositores checos. Desde allí, en tranvía, se asciende hacia el Castillo de Praga, el complejo de castillo medieval más grande del mundo. En su interior se conocerá la Catedral de San Vito, la Basílica de San Jorge y los cuatro patios que conforman el recinto, además de la Plaza de Hradčany, la Puerta de los Gigantes y la Puerta de Matías.
Desde el Castillo, se desciende por la pintoresca calle Neruda, célebre por los símbolos y escudos que aún conservan sus fachadas, hasta llegar a la Plaza de Malá Strana, donde se admira la Iglesia de San Nicolás, una joya del barroco praguense. El recorrido continúa hacia la Isla Kampa, un remanso verde junto al río Moldava, donde se visita el célebre Muro de John Lennon, cubierto de grafitis e íconos de paz desde la época comunista.
El itinerario culmina en el Puente de Carlos, una auténtica galería de arte al aire libre y uno de los símbolos más reconocidos de la ciudad. Allí se conocerá su historia y se podrá pedir un deseo frente a la estatua de San Juan Nepomuceno. El recorrido finaliza en la Plaza de las Cruzadas, al final del puente, junto a la estatua de Carlos IV.
Una experiencia ideal para quienes buscan descubrir el patrimonio histórico y cultural de Praga de la mano de un guía en español, en un grupo reducido que permite una experiencia más cercana y personalizada.