La experiencia se desarrolla en una bodega centenaria administrada por su cuarta generación familiar, situada entre el lago de Garda y Verona. La visita comienza con un paseo al aire libre por los viñedos cultivados bajo el sistema tradicional de pérgola veronesa, donde se abordan las técnicas de cultivo y la historia de esta región vitivinícola.
El itinerario pasa por las instalaciones de producción, abarcando desde las bodegas históricas con barricas de madera hasta las zonas modernas dotadas de depósitos de hormigón y vasijas de cerámica. En este espacio se muestra el proceso de elaboración sostenible, incluyendo la fase de secado de la uva en el tradicional fruttaio.
La actividad concluye en la sala de catas de la Wine Boutique con una degustación guiada por un experto. La cata abarca seis vinos representativos, entre ellos Valpolicella Classico, Valpolicella Superiore, Recioto y Amarone, acompañados por un almuerzo gourmet con fogaça, embutidos y quesos artesanales, postre tradicional veronés y grappa.