Este tour guiado por la National Gallery en Londres comienza en la entrada de la Sainsbury Wing, desde donde iniciamos un recorrido por algunas de las obras más importantes de la historia del arte occidental.
Arrancamos con el primer Renacimiento italiano, donde descubrimos a maestros como Piero della Francesca y Sandro Botticelli. Luego nos encontramos con una de las piezas más icónicas del museo: El matrimonio Arnolfini de Jan van Eyck.
En las salas del Alto Renacimiento, la cosa se pone seria: obras de Leonardo da Vinci, Miguel Ángel y Rafael, que básicamente definieron las reglas del arte durante siglos. También aparece Hans Holbein el Joven con su obra Los embajadores, cargada de simbolismo y detalles ocultos.
Avanzamos hacia el Barroco, donde el contraste y el dramatismo toman protagonismo con Caravaggio como gran referente del tenebrismo. Su influencia se siente en toda Europa y se refleja en artistas como Peter Paul Rubens, Rembrandt y Diego Velázquez, de quien veremos La Venus del espejo.
Ya en el siglo XVIII, disfrutamos de los paisajes venecianos de Canaletto, antes de dar el salto a uno de los momentos más revolucionarios del arte con J. M. W. Turner. Obras como Lluvia, vapor y velocidad o El último viaje del Temerario reflejan el impacto de la revolución industrial y abren la puerta a nuevas formas de ver el mundo, junto a John Constable.
El recorrido continúa con el impresionismo, un quiebre total con lo académico. En la colección encontramos nombres clave como Claude Monet, Pierre-Auguste Renoir, Camille Pissarro y Edgar Degas, que capturan la vida cotidiana con una frescura completamente nueva.
Para cerrar este viaje, llegamos a la sala 43 donde nos espera una de las obras más buscadas del museo: Los girasoles de Vincent van Gogh, junto a otras piezas del artista que terminan de coronar la experiencia.
Este recorrido por la National Gallery no es solo una visita a un museo: es un viaje por la evolución del arte, desde el Renacimiento hasta el impresionismo, ideal para entender cómo cambió la forma de ver (y pintar) el mundo.